Retrato cubista

Esta actividad está inspirada en el libro Pequeñas historias de grandes pintores

El cubismo consiste en representar un objeto o una persona desde varios ángulos al mismo tiempo. Al mirar un cuadro cubista, no se puede diferenciar lo que está en el fondo de lo que es primer plano porque precisamente lo que hacen los cubista es anular la tercera dimensión, adelantando el fondo para generar una dimensión plana, donde todo se agolpa en un primer plano, con el mismo valor perceptivo.

MATERIALES

  • Láminas de retratos  (fotos, recortes de revista, pinturas, etc)
  • Regla
  • Cartulina
  • Tijeras
  • Lapicera y rotulador
  • Pegamento

DESARROLLO

1- Tomamos las fotos o láminas y con la ayuda de la regla y el rotulador, trazamos formas geométricas sobre las partes que más nos interesen como las orejas, los ojos y la boca.

2- Recortamos todas las láminas siguiendo los trazos. (Obtendremos muchas partes)

3- Cuando estén toas las partes de las caras recortadas, tomamos la cartulina y dibujamos con el rotulador el cuerpo de nuestro personaje.

4-Pasamos a componer el rostro a partir de esos recortes, los colocaremos de forma aleatoria un ojo de un retrato, una oreja de otro. Probamos varia formas hasta encontrar la composición que más nos guste.

5. ¡Ahora si! Comenzamos a pegar.

Recuerden que no tiene que ser un rostro convencional, puede tener más de dos ojos, y la nariz en el lugar de la oreja. Podemos realizar tantos retratos como queramos. Un hombre, una mujer, un niño…